lunes, 19 de noviembre de 2007

El proyecto de un parking en el Paséo de Cánovas

Posiblemente ocupaciones familiares y de otra índole no me hayan permitido acceder a la noticia aparecida en los medios informativos sobre la posibilidad de la creación de un parking en el Paseo de Cánovas. Ha sido un grupo de amigos preocupados por todo aquello que se pretende hacer o realizar en Cáceres, los que me han puesto en antecedentes de la pretensión o propuesta del D. Felipe Vela de “colocar” un Parking en un lugar tan emblemático como es el Paseo de Cánovas, eje principal del ensanche de Cáceres. No decimos que no sea necesario un nuevo Parking, pero no ahí precisamente. Sería lamentable la destrucción de especies arbóreas algunas con más de cien años de existencia, así como el grave problema técnico que suponen las correntías existentes procedentes de la zona de Casas Baratas y Peña Redonda.

Intereses espúreos inconfesables propiciados por sectores interesados en la implantación de un centro comercial en el hoy Colegio de las Carmelitas presentan o dejan “caer” propuestas para ver cómo reaccionan los ciudadanos; ciudadanos éstos que esperemos sepan reaccionar como lo hicieron ante la implantación de un módulo modernista en la construcción de un hotel en la Ciudad Monumental.

La nueva configuración de nuestra ciudad exige, como no, la creación de un Parking o zonas donde dejar el automóvil, pero han de tenerse en cuenta una serie de condicionantes como son los geológicos y los urbanísticos.

Considerando que el centro de la ciudad se ha ido desplazando hacia los sectores NE, NW así como SE, el lugar idóneo sería la Plaza de América por reunir factores tan importantes como múltiples direcciones, así como una topografía adecuada para salida y entrada al Parking.

Esperamos que el Ayuntamiento pueda estudiar o tener en cuenta esta propuesta.

Luces y sombras entre lectura y cultura

El programa de “ Fomento de la Lectura” propiciado por el Ministerio de Cultura y por las Comunidades Autónomas está aun lejos de conseguir los objetivos que se habían marcado en este proyecto.

Emili Teixidor en un artículo aparecido en la revista “ Qué leer” dice: “ Si hay que hacer lectores, mejor empezar cuanto antes y por las edades propicias”.

Es a partir de las primeras etapas de Educación Infantil y cuando el niño comienza a conocer “las primeras letras” donde hay que incidir para crear el habito a la lectura. No estamos convencidos de que la lectura obligatoria en las diversas etapas de la enseñanza, cubran las expectativas fijadas en el Proyecto. Razones cuantitativas y cualitativas, condicionan esta iniciativa. La lectura obligatoria tiene dos exigencias: la de cumplir con la literatura y, adaptarse a las reglas de maduración psicológica de los lectores, así como su nivel de lenguaje.

En las primeras etapas de la enseñanza, se están introduciendo una serie de publicaciones cuyos contenidos son anodinos, e incluso nos atreveríamos a decir que carecen de la magia y la fantasía que toda lectura debería transmitir al lector. Echamos de menos esa riqueza literaria de la que muchas generaciones hemos podido disfrutar como lectores de los Perrault, Anderssen, Calleja, etc.

Hoy, las lecturas obligatorias, principalmente en secundaria, se han introducido la modalidad de “adaptados”, lo cual nos lleva a dos errores: Primero que la adaptación recorta o elimina parte de la obra; y, en segundo lugar, cuando se trata de obras traducidas estas traducciones suelen apartarse en su mayoría del pensamiento del autor. Hay quien defiende equivocadamente la publicación de “adaptados” en la creencia de que los libros para los jóvenes no deben de sobrepasar un determinado número de páginas, pues eso les “cansa y les aburre”. Una de las causas por las que no hay hábito de lectura hay que buscarla principalmente en el excesivo tiempo que pasan muchos niños delante del televisor y el uso y abuso de las máquinas o juegos electrónicos (Playstation) que “enganchan” al usuario, incluso llegando al punto de crear adicción, problema éste de difícil solución.

Pero también en la formación del universitario echamos en falta el hábito por la lectura. Hoy, el alumno universitario se ha acogido a la política del “mínimo esfuerzo” con tal de aprobar, dejando a un lado aquello de la formación y el conocimiento. Desgraciadamente existe analfabetismo funcional, posiblemente generado por unas políticas educativas equivocadas y que nos han llevado ha ocupar uno de los últimos puestos en el ranking cultural y del conocimiento en Europa.

Hay sin embargo otra faceta sobre el libro y la lectura que merece resaltar como contraste a lo anteriormente expuesto: España es la tercera potencia mundial en la producción o edición de libros. ¿Cómo se explica que un país que no lee esté a la cabeza de los países que mayor número de libros edita?

Desde el sector que nosotros conocemos, podemos decir que inmersos como estamos en una sociedad consumista, el libro, se ha convertido o se está convirtiendo en objeto de consumo y no precisamente por ser vehículo de cultura sino por aquello de que “queda bien” regalar libros.